Las Madres de Plaza de Mayo, con Hebe de Bonafini en la Presidencia de la Asociación, representan el espacio en el cual la sociedad argentina se sintió representada en los valores de la Verdad en los duros años de la dictadura cívico-militar.
El pueblo argentino las incorporó como un símbolo permanente de la dignidad y la lucha por las causas justas.
Las víctimas del Terrorismo de Estado, sus familias, allegados y particularmente las jóvenes generaciones nacidas en la democracia, ha constituido un profundo respeto hacia ellas que ha quedado simbolizado en el canto popular «Madres de la Plaza, el Pueblo las abraza».
Fueron las primeras en exigir el imperio de la Justicia y es inadmisible que hoy en nombre de ella se proceda pretendiendo desconocer los valores que representan.