Buenos Aires, 13 de Agosto de 2016
Querida Clara Anahí:
Una vez más convocados por tu incansable y adorada abuela Chicha, nos reunimos para compartir los 40 años de tu nacimiento.
En las huellas de tu memoria, sin duda está el amor que recibiste en esos primeros meses de vida de tus padres, abuelos, familia en general, y en la vivencia de una Memoria que se agiganta en el tiempo, el orgullo de ser parte de un núcleo familiar que supo combinar el arte, la ciencia, y una profunda militancia que llevó el compromiso de tus padres a entregar su propia vida por los más nobles ideales de Justicia y Libertad.
Tus 40 años, se celebran en un tiempo en el que gran parte de nuestro pueblo se pone de pie para defender el camino de la Memoria, la Verdad y la Justicia, mientras que a sus espaldas se pretende desandar este camino, promoviendo oscuras decisiones, tales como favorecer el otorgamiento de los arrestos domiciliarios a los genocidas, la dificultad para dar celeridad a los juicios de lesa humanidad o desarticulando equipos de Organismos Públicos destinados a la asistencia de los testigos.
Como tantos miles y miles de mujeres y hombres, acompañamos a tu abuela en cada momento de los últimos 35 años. Y en los últimos tiempos nos hemos visto obligados a preguntarnos ¿Por qué se cierran con tanta rapidez las investigaciones que corresponden a la búsqueda de tu identidad? Si el camino del reencuentro es un complejo entramado de pruebas, constancias, estudios, no es posible desconocer ningún instrumento técnicamente válido y por supuesto someterlo al rigor de la ley, adoptando los recaudos suficientes que permitan volver inobjetables las decisiones.
Querida Clara Anahí, no tengas ninguna duda que seguiremos acompañando y apoyando a tu abuela en cada momento de este largo camino hacia el reencuentro.
Con todo cariño.
Norberto Liwski