En apoyo a la Jornada Nacional por la Niñez, junto a las reflexiones que se adjuntan, invitado por el Coordinador de la Jornada, el compañero Fito Aguirre, tuve oportunidad de dirigirme al numeroso grupo de asistentes al acto en el Obelisco, destacando entre otras cosas el valor de la participación de niños y jóvenes, ejerciendo y haciendo valer sus derechos, señalando la gravedad de los modelos económicos y sociales que promueven la exclusión y el «descarte» de niños y adolescentes de los sectores de mayor vulnerabilidad, incluyendo la violencia institucional contra ellos.
Por último me referí al compromiso del Estado Argentino, quien a través de sus actuales autoridades nacionales, deberá rendir cuentas ante el Comité de Derechos del Niño de Naciones Unidas en cumplimiento de lo establecido en la propia Convención.
Movilizarnos en tal sentido, sea en la presentación de Informes preliminares por parte de las Organizaciones Sociales, y asumir posteriormente las Observaciones y Recomendaciones de dicho Comité al Estado Argentino, deberán ser iniciativas asumidas por un creciente movimiento social a favor de la protección integral de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes.
Reflexiones sobre la Jornada Nacional por la Niñez.
La jornada Nacional por la Niñez representa la reafirmación de los fuertes compromisos asumidos por las organizaciones sociales que , consagraran en la Ciudad de Rosario uno de los hitos de mayor capacidad de denuncia, análisis critico de la realidad y propuestas en función de hacer efectivo los derechos plenos de los niños, niñas y adolescentes en nuestro país.
Bajo la consigna La Niñez no es peligrosa, esta en peligro se esta reconociendo e identificando una variedad de situaciones que afectan la realización de los derechos especialmente entre los pibes y pibas de las barriadas populares.
Bajo el modelo económico social que determina inexorablemente el aumento de la pobreza, aleja progresivamente al Estado de su condición de garante de los derechos establecidos en las Normas Internacionales, Nacionales y Provinciales, evidenciado en la reducción de presupuestos, desarticulación de programas de promoción provocando certeros golpes a la educación y salud publica entre otras expresiones de la política de corte neoliberal.
Aunque resulte doloroso e indignante reconocer que casi la mitad de los niños se encuentran sumergidos en la pobreza o cuando se advierte que los sectores adolescentes lejos de ser reconocidos en su potencial participativo son objeto de estigmatización, violencia institucional o atrapados en las redes mafiosas que actúan con el beneplácito o la aquiescencia de las autoridades de los organismos de seguridad, no hay duda alguna que la niñez se encuentra en peligro y los responsables pretenden ignorarlo.
El protagonismo de nuestros jóvenes, especialmente de los sectores populares, constituye una de las voces colectivas con mayor potencia en el reclamo de justicia. Pero sus voces solo se amplifican si desde los diversos sectores de la sociedad, los trabajadores organizados, los organismos de derechos humanos, el mundo académico y educativo, las iglesias, los acompañan comprometidamente asumiendo como propia la agenda de la niñez.
En el marco de esta Jornada Nacional unimos nuestra voz a la de millones de argentinos.