El pasado sábado 12 de Agosto se inició el Curso de Formación de Promotores Comunitarios de Salud en el ámbito de actividad social de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe en Isidro Casanova – La Matanza, Provincia de Buenos Aires.
En el inicio de la clase inaugural destaqué ante el numeroso grupo de participantes la importancia de valorar, rescatar y aprender de la memoria de los pueblos, particularmente cuando ésta se construye en función de la conquista y ejercicio de Derechos.
La comunidad de Guadalupe, guarda en su memoria y particularmente entre las mujeres, la experiencia de construir colectivamente un proyecto de salud, entendiendo que la misma implica un Derecho fundamental.
Hemos recordado que la primera Escuela de promotores comunitarios se organizó y se puso en marcha hacia fines de 1982, es decir, cuando aún la dictadura cívico militar dominaba el escenario social, económico, político y cultural de nuestro pueblo.
Aquella Escuela, como tantas otras miles de experiencias comunitarias, fueron un signo de resistencia a la dictadura, de fortalecimiento de las redes solidarias, contribuyendo al regreso a la democracia pero también era una respuesta a la gravedad de los daños que el Terrorismo de Estado había provocado, no sólo con el secuestro, la tortura y la desaparición forzada de hombres y mujeres de la barriada, sino además con un saldo del 40% de niños menores de 10 años situados en el plano de la desnutrición.
Ningún obstáculo de aquel momento fue suficiente razón para la resignación, por el contrario la energía colectiva fue superando cada uno de los escollos.
Más tarde, la Escuela de Promotores extendió y proyectó su actividad en la Organización del Centro de Salud Comunitario.
Bajo nuevas circunstancias, CODESEDH, que desde aquellos años ha permanecido acompañando cada iniciativa de la comunidad, unió en esta oportunidad su experiencia a la Organización COHIUE y a la APDH La Matanza.
Los alcances del modelo neoliberal vigente, sus programas de ajuste y la reducción de Derechos, vuelve a encontrar a esa comunidad de pie y con los brazos extendidos para hacer realidad el Derecho a la Salud.

